Xylófono

viernes, 29 de abril de 2016

Tengo miedo de ser 'viejo'

Me interesa aclarar a quien me lea, antes que nada, que esto es una concepción personal.
No pretendo que la compartan ni que la entiendan, de hecho no pretendo ni siquiera que lleguen al final del texto -y solo así entenderían lo que quiero decir-.

Hace mucho tiempo ya que tengo este sentimiento trabado, durmiendo en esa cavidad imaginaria que ubico entre mi cabeza y mi garganta.
Escapa a mí poder expresarlo hablado sin sentirme como un pelotudo, por eso lo escribo y en realidad me sigue dando un poco de vergüenza desnudar algo tan personal en un medio tan público. Pero lo hago porque necesito refugiarme en mis propias palabras, no espero que me entiendan porque necesito que lo hagan.

Voy a ir al grano y luego explayarme sobre eso

Hoy estaba tirado procrastinando con el cielo de techo y me desayuné de una realidad que destrabó ese sentimiento adormecido al que hice referencia hace no muchos párrafos arriba, sin más, mi pensamiento -o lo que recuerdo de él- fue más o menos este:

"Tengo miedo de ser viejo, pero no cualquier viejo, viejo según mi concepto de viejo. No quiero seguir el sendero de mi linaje.
Me aterra la sola idea de llegar, no sé, a los 50 años y que lo único que haya logrado en mi vida sea la comodidad material.
No nací para vestir el prejuicio publicitario de nadie. No quiero que mis únicos logros en la vida sean tener casa propia, hijos, un perro y un limonero en el frente.
No nací para que mi único objeto de orgullo sea un vehículo con un montón de comodidades que nunca voy a usar.
No me sentiría cómodo ahorrando toda mi vida para comprarme una casa en la playa.
No quiero graduarme, tener un buen sueldo y aportar a la caja de profesionales para el día de mañana poder jubilarme un poco más cómodo y sentarme a sollozar una tarde cualquiera sobre el rumbo que le dí a mis cosas. Tengo miedo de ser igual que todas las personas que conozco
".


¿Qué quiero decir con eso? Quiero decir que no reniego de tener comodidades materiales, que obviamente me encantaría tener mi propiedad, alguien que me haya acompañado toda mi vida, un título en la pared (seguido de algunos reconocimientos), una mascota fiel y cuatro ruedas que me permitan moverme.
Pero siento que lo quiero porque me lo sugirió una construcción humana, siento que el señor encargado de marketing de Ford, Audi o la marca que se te ocurra sabe más de mis necesidades que yo; porque él las inventa para poder conservar su puesto de trabajo y darle de comer a su familia. Familia, que a su vez otra concepción social -previa a lo que yo pueda llegar a conocer- le sugirió que tenga.
O quizás no tenga familia, quizás solo quiera una casa en Cancún, porque así se lo vendió una empresa de turismo, porque la belleza es real, pero nuestra percepción sobre lo bello es inventada.

Pero ahí solo expresé mis miedos, seguido a eso -y porque con toda acción, siempre ocurre una reacción igual o contraria- también me desayuné de lo que quiero y para hacer las cosas justas y equitativas también guardé registro de eso:

"Quiero y por más que parezca ambicioso, soñador o utópico; quiero dejar una huella y sentirme bien con ella. Quiero imprimir mi nombre en la historia, quiero marcar a fuego quien soy y retratar a la perfección el volcán de inspiración que erupciona en mis divagues y me siento a ver pasar; de tal erupción solo llego a retratar la nube de cenizas para cuando me siento a redactar.
Quiero poder descubrirme y conocerme, tener tiempo para llorar, gritar, patalear e incluso imaginarme realidades paralelas que sean dignas de una película de ciencia ficción. Quiero no tener que reprimir mis ganas de jugar aunque tenga 20 años y que mi estado de ánimo no lo defina una cuenta bancaria o una factura impresa manejada por personas cuyo apetito es tan grande que luego de comer tienen incluso más hambre que antes.
Quiero poder ser libre en mi esencia y hacer lo que me gusta, poder ser feliz sin depender de la aceptación de nadie y sin tener un juicio ajeno.
Se me cae una lágrima al mirar al cielo y no poder comprender lo grande y pequeño que es el mundo a la vez.
Quiero poder dormir tranquilo cuando el sueño me abrace y no tenerle miedo a las realidades que yo mismo permití que me excedieran
A veces me molesta que quieran meterme a la fuerza una visión tan básica de la vida, no nací para que me paguen con un porcentaje de la vida que estoy dedicando a beneficio de otra persona; no quiero pasar una semana entera mirando el calendario para gastarme los pocos pesos que hice con mis amigos yéndome en excesos necesarios para olvidar todo el estrés semanal y tener un rato de euforia. Y tampoco quiero que una versión más adulta de mi se pase meses ahorrando papeles para poder darme el lujo de conocer otra cultura y conocer un poquito más del mundo, pero claro, todo siempre sin salirme del panfleto comercial.
Mi propósito en la vida no es seguir el linaje de consumo, puedo hacerlo si quiero y no juzgo a quienes lo hagan; pero no creo que esa sea mi función, ni la de nadie.
"


Bien, ahora que acabo de escribir esto en realidad me molesta un poco no poder plasmar lo que siento con exactitud, siento que te falto el respeto a vos que estás leyendo. Quiero que sepas que hay mucho más detrás de lo que dije, que espero puedas haberlo entendido por tu cuenta.
Sin dudas nacimos para un propósito mucho más grande que pagar cuentas y tener suficientes bienes materiales como para pertenecer a cierto estrato social; cada uno puede hacer lo que quiera, yo estoy negado a eso.
Aquello que yo considero mi propósito prefiero reservarlo como algo personal; pero esto se lo regalo a quien quizás esté en una situación similar y necesite encontrar refugio.
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3 comentarios:

  1. Gracias!!! Volví a mis 14 y descubro que no estoy tan lejos...

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  2. Gracias!!! Volví a mis 14 y descubro que no estoy tan lejos...

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