Xylófono

viernes, 29 de enero de 2016

Olas mentales.


 Aquí estoy. 

Luces rojas forman números en mi reloj:  02:22am…
y entonces, aquí estoy.  

Las olas golpean la costa, cientos y cientos de estrellas son testigos de que realmente estoy, aunque no lo esté.
 Otra vez ese estúpido sentimiento de no estar.
 Si soy carne y hueso, pero estoy… ¿Cómo decirlo? Ido. 

Me fui, hace tiempo. Como las olas que rompen en la costa, apenas besan la orilla para irse.
 En realidad creo que nunca estuve, al menos no por completo.
Creo que nunca estuve completo, me refiero a que algo faltaba… como si existiera algo más. Tiene que existir algo más ¿No?

Es demasiado confuso, en verdad nunca fui bueno intentando explicar lo que siento, supongo.  Es que es tan difícil sentarse en la fría arena y observar kilómetros y kilómetros de agua extendiéndose a lo largo y ancho del mundo  e intentar no sentirse  insignificante y tan tan pequeño; y pensar que tal vez, alguien, en otro lugar, donde este mismo mar va a besar otras costas, está sentado a las 02:22am en la fría arena, observando kilómetros de mar y sintiéndose… insignificante y pequeño, Ido.  Tiene que existir algo más no?! Para ambos. Esto no puede ser todo, esto no puede ser vida. ¿Cómo vives cuando no estás o eso supones; cuando  hay algo más pero no sabes que es o siquiera como llegar a ese “algo más”?  Cuál es el propósito ¿entonces?  Cuál es el propósito de  noche tras noche llegar a la arena, descalzarme, caminar hasta poco antes de la orilla, y allí sentarme a observar el mar y perder horas frente a él, sin encontrar un propósito. 
 Estoy ido, aunque creo que eso ya lo dije. 
Pero… ¿y si se tratara de eso?
¿y si el sentirse Ido en un lugar se refiere a que, en verdad, no estamos en el lugar correcto? 
 Podría caminar por el costado de esta calma costa, hasta encontrar el lugar, “mi lugar”, y ya no sentirme ido.  Capaz que en el camino me encuentro con aquel hombre y resulta que nuestros lugares estaban cambiados, yo pertenecía al lugar que él  ocupaba y él al que me hacía sentir Ido.  ¿Pero y si no es así? Y si llego a su lugar y luego me doy cuenta que mi lugar era mi antiguo lugar. ¿Serían esos propósitos? Puede que él propósito de sentirme ido es empujarme a encontrar un lugar pero… ¿eso es todo? Después de eso ¿no hay nada más? O el propósito de sentirme ido es que vaya a buscar mi lugar, lo encuentre y deje de sentirme ido y así al sentirme completo ignorara la posibilidad de que en verdad ese no es mi propósito (en la vida) y que los propósitos en verdad no se buscan, simplemente se encuentran, o tal vez propósitos son solo todo aquello que nos impulsa a tomar decisiones; y que no tenemos “UN propósito” sino varios, no tenemos una razón de estar, sino varias. No es “todo venimos por algo”, algo me suena a poco y venimos por mucho ¿no? Creo que venir ya es mucho, hacer de la vida “nuestra vida” ya es mucho, creo que con eso ya hay más que suficientes propósitos. 
Es como si existiera un “Gran Propósito” el de vivir, que abarca muchos más de menor magnitud pero, que aún así, van moldeando nuestro camino; camino que ya empecé a caminar y las olas que  ahora besan las pequeñas  huellas detrás de mí y desaparecen de a poco, porque son como las olas insignificantes  que besan la orilla, que luego se van, que se sienten Idas…  igual que yo, alguna vez.

03:33… am 
Estuve ido, aunque creo que ya se los dije...
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